Uno crece escuchando que si desea ser doctor es necesario estudiar toda la vida, pero lo que no se sabe es que para marketing sucede exactamente igual. La anatomía del ser humano y las enfermedades no cambian tan rápido como sí cambia el mercado y sus tendencias, y sobre todo en los tiempos en que vivimos; y para ser un buen profesional del marketing se debe conocer e incluso anticipar a los cambios de ese mercado.
El marketero se convierte en una esponja de la realidad, de la idiosincrasia en la que vive, de los temas que se hablan, de los tópicos que se investigan; que al juntarse todo y exprimirse salen grandes ideas que logran comunicar y conectar con el mercado/audiencia para potenciar la marca y la demanda de una empresa.
La pregunta central aquí es ¿Y qué se considera una gran idea? En el mundo del Marketing una gran idea tiene 2 componentes indispensables: Creatividad y Estrategia; tan entrelazados que se perciben como un solo concepto.
Qué es una idea estratégica sin creatividad, una acción más del montón, un copypaste de lo que se viene haciendo en la industria, en el fondo esa idea deja de ser muy estratégica. Y qué es una idea creativa sin estrategia, no hay norte, ni rumbo; en el fondo esa idea deja de ser creativa porque no busca nada, no logra nada.
Si bien estos 2 conceptos están entrelazados el proceso de creación rara vez suceden al mismo tiempo. Se debe dedicar tiempo para la estrategia de tu empresa o marca y otro tiempo para plasmarla creativamente.
Aquí les compartimos 5 principales pasos para crear acciones estratégicas dejando campo fértil para que la creatividad empiece actuar. (Ese proceso será tema de otro blog)
- ¿Qué quieres lograr? Se recomienda ser lo más aterrizado, es decir objetivos que al finalizar la acción puedas medir y demostrar su resultado (Objetivos SMART).
- ¿A quién quieres impactar? Alineado con tu objetivo, ponle un rostro y características al grupo de personas que quieres impactar; entre más definido y claro lo tengas mejor.
- ¿Cuándo lo quieres lograr? Analiza las fechas del calendario, cuánto tiempo necesitarás, si repercute la estación del año o feriados en lo que deseas lograr.
- ¿Con qué cuentas para lograrlo? Se trata de enumerar todos los recursos que tengas, sea económicos, o capacidades, personas, contactos, etc.
- Disgrega y prioriza: Con ese objetivo que te encontraste en el punto 1, ahora empieza a desmenuzarlo; qué otros objetivos específicos y pasos tomará para lograr eso que quieres. Y traza tu ruta.
Con esto ya tienes el 80% del trabajo, tómate el tiempo para poder realizarlo a detalle, y entre más minucioso lo hagas más rico en ideas y acciones creativas se sacará.